LA DESIGUALDAD DE LAS MUJERES CON DISCAPACIDAD EN EL EMPLEO

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FUNCASOR APUESTA POR LA IGUALDAD

Funcasor quiere evidenciar tal día como hoy, 8 de marzo de 2018, las cifras que actualmente se registran sobre el acceso de las mujeres al mercado laboral y concretamente las dificultades con las que se encuentran las mujeres con discapacidad hoy en día para acceder y mantener un puesto de trabajo.

DIFERENCIAS- DESIGUALDAD

Desventaja social, económica, educativa y profesional que tiene reflejo en los datos. En España según resumen de los últimos datos publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social en febrero de 2018, concretamente relacionados con la población activa en España, nos encontramos con que laigualdad 1  tasa de paro en mujeres es de 18,4% frente al 15% de hombres en desempleo. La tasa de empleo de mujeres registrada es un 43,5%, estamos hablando de un 11,4% de diferencia con respecto a la tasa de empleo de hombres, 54,9%.

El Informe Mundial sobre Discapacidad publicado por la OMS/ el Banco Mundial (2017), nos indica que más de mil millones de personas padece algún tipo de discapacidad, esta cifra representa alrededor del 15% de la población mundial. Así pues, según este informe además confirmamos que la tasa de empleo es más baja para mujeres con discapacidad (20%) frente a mujeres sin discapacidad (30%).

El Instituto Nacional de Estadística refleja datos de discapacidad, indicando en su publicación, que habían en el año 2016, un total de 1.840.700 personas con discapacidad en edad de trabajar (de 16 a 64 años), lo que supuso el 6,1% de la población total en edad laboral. Por su parte, la tasa de paro de las mujeres con discapacidad (29,3%) fue superior a la de los hombres (28,1%). Para las mujeres sin discapacidad también fue mayor, en una cuantía de 3,4 puntos.

Las mujeres con discapacidad, se enfrentan a enormes barreras actitudinales, físicas y de la información que dificultan el disfrute a la igualdad de oportunidades en el mercado laboral. En comparación con las personas sin discapacidad, las personas con discapacidad experimentan mayores tasas de desempleo e inactividad económica y están en mayor riesgo de una protección social insuficiente. En el caso de las mujeres, la calidad del empleo suele ser menor: menos retribuido, de estatus inferior y con menores ventajas que el de los hombres con discapacidad.

Ejemplo de ello son los datos registrados en el servicio de empleo de Funcasor en Tenerife, La Palma y Gran Canaria, el pasado año 2017 se atendieron igualdad en los programas y proyectos a un total de 186 mujeres con discapacidad. Estas mujeres han participado, con dificultad en algunos casos, en los proyectos desarrollados, llevando a cabo una búsqueda activa de empleo con el objetivo final de participar en procesos de selección en igualdad, y lograr un puesto de trabajo.  Un total de 43 mujeres alcanzan su objetivo, pero confirmamos nuevamente que los puestos ocupados por estas mujeres en un alto porcentaje son puestos de baja cualificación aunque lo ocupen mujeres con una cualificación media, contratos con una jornada parcial y con una duración no superior a los 3 meses.

Puede que la explicación a esta diferencia en las tasas de paro y actividad de la población con discapacidad en función del sexo, se debe como en los casos de desigualdad vistos en la población general, a cuestiones de jerarquización social. Aunque cada vez son más palpables las acciones para diseñar políticas de integración laboral donde las mujeres en general, y las mujeres con discapacidad en específico no estén en desigualdad con respecto a los hombre, todavía se está a tiempo de insistir, mejorar y ampliar estas acciones para atender estas diferencias de género en el desarrollo de nuevas medidas de política de integración laboral, para una integración plena de las personas con discapacidad. Esta integración plena no sólo supone la equiparación con el resto de la población, además debería suponer la equiparación en cuanto a género. Para alcanzar estas metas debe tenerse un amplio conocimiento de la envergadura del problema de las personas con discapacidad y de las variables que pueden influir en mejorar o empeorar la situación.

Desde la entidad somos conscientes de la existencia continuada de discriminación y prejuicios injustificados,  disminuyendo en las mujeres con discapacidad la oportunidad de competir en condiciones de igualdad, así como de aprovechar las oportunidades a las que accede cualquier persona.

BAJA AUTOESTIMA

Según el último Informe Olivenza de 2016 recogido por el Observatorio Estatal de la Discapacidad,  sobre la situación y evolución de la discapacidad en España, desde una perspectiva de género, las mujeres con discapacidad presentan resultados de mayor exclusión social en prácticamente todos los indicadores, aunque de manera muy relevante en el relacionado con el salario medio, que es casi 2.000 euros anuales inferior al de los varones con igualdaddiscapacidad, y en la situación de pobreza severa, con un punto porcentual por encima de los varones con discapacidad y seis por encima de la población general. La prevalencia de la jornada parcial es más del doble en las mujeres que en los hombres (23,1% frente a 10,1%).

El hecho de que las mujeres con discapacidad, continúan sufriendo discriminaciones por razón de género y de discapacidad perdura en el tiempo como consecuencia de factores personales como la autopercepción negativa, el desconocimiento de las propias capacidades y potencialidades, el desconocimiento de las características que actualmente definen el mercado laboral, así como las carencias formativas y de habilidades adaptativas.

Por todo ello en nuestra entidad apostamos por el desarrollo de acciones positivas que favorezcan el trato igualitario. Funcasor desarrolla acciones positivas tales como participar en la difusión de las políticas de igualdad; ofertar mediante un lenguaje no sexista los puestos de trabajo disponibles, especificando claramente que su disponibilidad es tanto para hombres como para mujeres y promover que empresas con las que trabajamos pongan en práctica esta medida; formar al personal encargado de la gestión de recursos humanos, en materia de igualdad de oportunidades y que a su vez estos conocimiento puedan ser transferidos a empresas, entidades y clientes colaboradores de Funcasor, etc.

Hoy, 8 de marzo de 2018, desde Funcasor queremos visibilizar la valía y la capacidad de las mujeres con discapacidad, estamos y seguiremos comprometidas con la igualdad.