¿Es importante que mi hijo o hija tenga Intervención Logopédica?

SAAF resp logo 2016

Si buscamos una definición sobre qué es la logopedia podemos encontrarnos descripciones de este tipo: “El objetivo de la logopedia es ofrecer un diagnóstico y tratamiento en las dificultades la comunicación de las personas. Se tienen en cuenta los niveles expresivos y comprensivos del lenguaje hablado y escrito”.  

Esta definición de la logopedia, tan general, puede provocar que en muchos casos los familiares consideren que éste servicio no lo necesitan sus hijos e hijas con sordera.

Es verdad, que de forma general, una definición como la anterior sea la única forma de englobar a las diferentes personas usuarias de los servicios de logopedia, pero de forma específica podemos encontrarnos que cada colectivo tiene unas características concretas y que además cada individuo de ese colectivo tiene sus propias características por lo que eso conlleva una forma diferentes de trabajar en cada caso.

Existe la intervención logopedica que trata específicamente los casos de dificultades en la voz: afonías, disfonías; la que trata las dificultades del habla (tartamudez, dislalias…); la que trata dificultades del lenguaje (TEL, afasias,…etc); la que trata todas las dificultades anteriormente descritas al mismo tiempo o la que trata solo una parte de ellas, todo ello siempre adaptándose a la persona de forma individual.

En el caso de las dificultades auditivas, nos encontramos que hay aspectos de la logopedia que no se han descrito en los párrafos anteriores y que son los objetivos logopédicos más frecuentes en el trabajo con niños, niñas y jóvenes con problemas auditivos como son: la intervención centrada en la habilitación o rehabilitación auditiva, la intervención teniendo en cuenta sistemas alternativos de comunicación o que sirvan de apoyo a la lengua oral, la intervención de las dificultades articulatorias causadas por la dificultad para escuchar claramente el sonido, la intervención en la comprensión lectora y en el contenido más formal del lenguaje (frases hechas, refranes…).

La intervención logopédica es una intervención específica e individual.

Los objetivos que tendrá el logopeda, la forma de estructurar la sesión, el tiempo de las sesiones, etc.,  dependerá de cada persona y de sus características: su edad, grado de pérdida, si es usuario de ayudas técnicas, el momento de aparición de la sordera, el sistema de comunicación que más le favorezca,…

 

Entonces, ¿es tan importante que lleve a mi hijo o hija al logopeda?

Se conoce que la mayor implicación de las dificultades auditivas es la problemática para acceder a un lenguaje de forma espontánea.

La pérdida auditiva, en mayor o menor medida, dificulta que reciba la información auditiva de la lengua oral por lo que puede provocar que el proceso de adquisición del lenguaje se vea afectado, retrasado o imposibilitado y un desarrollo pobre del lenguaje afectará al desarrollo  a nivel cognitivo, personal, social, curricular y laboral afectando a su desarrollo pleno.

La labor del logopeda se centra en la intervención directa con el niño o la niña para potenciar la comunicación, optimizando su desarrollo personal y social y prevenir dificultades que pueden aparecer más a largo plazo.

 

¿Qué hace el o la logopeda?

La metodología usada será totalmente individualizada y dependerá de las características de la persona y de las demandas familiares.

El logopeda trabajará directamente para alcanzar los objetivos planteados (desarrollo auditivo, adquisición del lenguaje, establecer un sistema de comunicación aumentativo, etc) y servir como referente para las madres y los padres.

Además de la intervención directa, el logopeda tiene la responsabilidad de orientar y asesorar a la familia para promover una comunicación y estimulación efectiva en casa, además debe en la medida de lo posible, coordinarse con otros profesionales si los hubiera (audioprotesistas, maestros, pedagogos, etc) para trabajar de forma coordinada.

 

Un ejemplo podría ser:

La persona logopeda y la familia se entrevistan y deciden el sistema de comunicación que se va a usar, el objetivo de comunicación que priorizara y la metodología de trabajo que se usará teniendo en cuenta todas las características de la persona con la que vamos a trabajar.

En el tiempo de intervención directa se hará juegos donde se trabajen aspectos esenciales del lenguaje como por ejemplo, mejorar la atención y memoria (procesos psicológicos básicos), la conciencia de los fonemas para la articulación y la lectura y escritura (fonología), la ampliación del vocabulario (semántica), las diferentes oraciones que nos dan diferentes significados (morfosintaxis), las habilidades del lenguaje y cómo comunicarnos con el entorno (pragmática) y la comunicación escrita.

Además si existen restos auditivos, siendo el niño o la niña usuario o no de audífonos o teniendo un implante coclear, se trabajará priorizando la rehabilitación auditiva para aprovechar al máximo la información auditiva que le aporta y favorecer a su vez el desarrollo lingüístico que se desarrollará gracias a la audición.

Al mismo tiempo, se reserva tiempo para explicarle a los padres los objetivos trabajados, los logros alcanzados, las dificultades y gestionar cualquier demanda que éstos puedan tener en el ámbito logopedico.

En conclusión

El servicio de logopedia es un recurso muy valioso al que podemos acudir desde el momento en el que se sospecha o detecta que nuestros hijos o hijas tienen un problema auditivo, ya que desde ese momento prevemos que pueden estar perdiendo información de su entorno.

El o la logopeda es la persona que, junto con otorrinolaringólogos, audioprotesistas y otros profesionales relacionados con la audición, nos asesorará y dará estrategias para saber cómo estimular a nuestro hijo o hija de forma efectiva para que alcance un sistema de comunicación  que le permita comunicarse, aprender, acceder a la información, relacionarse socialmente, etc.

Logos SAAF