Mujer y discapacidad

Mujer

Podemos decir que en las últimas décadas se ha avanzado en la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres, aunque aún quedan cosas por hacer. En cambio, no podemos decir lo mismo en cuanto a las mujeres con discapacidad, ya que aquí estaríamos hablando de una doble discriminación: el hecho de ser mujer y el de vivir con una discapacidad, que afecta de manera diferente según el tipo de ésta.

Perteneciendo a este grupo es mucho más complicado desarrollarse como persona, acceder al mercado laboral y obtener una buena formación, como cualquier colectivo que se encuentre en una posición complicada por su especial vulnerabilidad. Esta doble discriminación suele pasar desapercibida, pero requiere de mucha constancia, cooperación y valor para poder alcanzar la plena integración de estas mujeres en el mundo real.

Los datos nos reflejan la cruda realidad: existen en nuestro país 659.329 mujeres que se encuentran en edad de trabajar; de ellas, sólo 104.568 trabajan (el 15,86%). A esto hay que sumarle el hecho de que la calidad del empleo suele ser menor (estatus inferior, menos retribuido y con menores ventajas que los Mujerhombres con discapacidad). Y obviamente con esta desventaja social, económica, educativa y profesional se produce una importante exclusión social.

Una de las mayores causas es la falta de conocimiento y de sensibilización tanto de la población en general como de las empresas que realizan las entrevistas para cubrir los puestos de trabajo dado que, por muchas capacidades que tenga la mujer, suelen tener prejuicios al descubrir que tiene algún tipo de discapacidad. Este desconocimiento sumado a los mitos acerca de las personas con discapacidad son impedimentos constantes en el día a día.

La violencia de género es otro claro ejemplo de esta mayor vulnerabilidad, ya que las mujeres con discapacidad tienen muchas más probabilidades de sufrir abusos y violencia de todo tipo. El acceso a la información para prevenir estas situaciones rara vez está adaptada o no es accesible a este colectivo.

Tenemos como tarea pendiente el lograr la plena inserción social de las personas con discapacidad y es una labor en la que toda la sociedad tiene que implicarse. Sólo concienciando sobre la situación especial de las mujeres con discapacidad ya se conseguiría superar gran parte de este reto, y agradecemos que el trabajo realizado por diferentes entidades sumado a las políticas impulsadas por las autoridades nos ayude a allanar el camino hacia el objetivo.