Silvia Saavedra. Experiencia y profesionalidad.

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Hoy queremos presentarles a Silvia. Intérprete de LSE con experiencia en varios ámbitos, pero especialmente en el de servicios, del que es una de las ILSEs en activo  de la isla de Tenerife, con más trayectoria.

Titulada con el Técnico Superior en Interpretación de LSE –entre otras formaciones –de la primera promoción de este ciclo en Canarias (año 2006), trabaja actualmente para la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de las Islas canarias –FASICAN–.

Nos pareció interesante hacerle unas preguntas que muestren el lado humano de esas chicas vestidas de negro y de paso, acercar un poco más a la sociedad esta profesión todavía tan insuficientemente conocida.

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¿Cómo llegó a tu vida la lengua de signos?

En la carrera de Logopedia tuve una compañera de clase que estudiaba los niveles de comunicación y aprovechaba el camino de vuelta a casa en guagua para preguntarle algunos signos e interesarme por las personas sordas. En el segundo o tercer curso tuve una asignatura de LSE y ¡me encantó! Así que decidí que quería saber más y me apunté a los niveles de comunicación.

¿Cómo decidiste dedicarte a la interpretación de forma profesional?

Estando cursando los niveles de comunicación, asistí a unas Jornadas que organizaba la FASICAN sobre “La realidad de la mujer sorda” y allí, por primera vez, vi a las intérpretes trabajando y ¡me alucinó! El trabajo de todas me pareció maravilloso pero hubo una especialmente que me dejó con la boca abierta y me dije: “de mayor quiero ser cómo ella” jejejeje. Cuando estaba cursando el segundo nivel se abrió la preinscripción para el Ciclo de Intérpretes por primera vez en Canarias y lo tuve clarísimo desde el primer momento. Qué suerte la mía que esa gran intérprete que me hizo decidirme por esta profesión fuera una de mis profesoras… ¡Gracias Lidia!

¿Cómo recuerdas tu etapa formativa?IMG-20151221-WA0016

Con mucho cariño. Fueron dos años duros y difíciles, que implicaron muchos sacrificios a nivel personal; muchas horas de trabajo y práctica en detrimento del tiempo libre, nervios ante las nuevas experiencias (ponerse delante de las cámaras, hablar en público, etc)… pero la recuerdo como una etapa maravillosa que no me importaría repetir.  Me encantó la formación, entre mis compañeras de clase encontré a muy buenas amigas y creo que no pude tener mejores profesores, que no sólo me acompañaron en mi etapa formativa como docentes, si no que me han servido siempre como modelo y apoyo durante mi experiencia profesional ¡y ahora también son grandes amigos!

¿Cómo recuerdas tu primer servicio?

¡¡Horrible!! Fui “relajada” a mi primer día de trabajo porque el servicio era con una usuaria que ya conocía de mi época de prácticas y no sé cómo acabé en un servicio de siete horas en urgencias, con una celadora que me pegaba en los brazos y me daba empujones para que saliera de allí porque “en urgencias no se puede entrar con visita” y yo sin saber qué hacer por miedo a ¡saltarme la neutralidad del código ético! Jajajajaja.

La verdad es que en mi primera semana en la Federación me pasó de todo… y si no hubiese sido por mi compañera Carmen que no paraba de darme ánimos y de repetirme “tú puedes” igual no hubiera llegado a la segunda.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

¡Pues me encanta interpretar! Me gusta la sensación de salir de un servicio pensando que dos personas han podido tener una comunicación real y efectiva gracias a mi trabajo. Somos mucho más que un puente de comunicación, somos un puente entre dos culturas y/o comunidades, y me emociona saber que esa distancia se estrecha o desaparece cuando estamos presentes… y cuando el resto del mundo pone algo de su parte, claro.

¿Y lo que menos?Li (70)

Pues podría nombrar unas cuántas cosas pero, ahora mismo, lo que me hace pensar en otras opciones laborales es la inestabilidad a la que estamos sometidas.  Que nuestro trabajo dependa de proyectos y subvenciones, de subcontratas como es el caso de los intérpretes de educación o de servicios tan mal gestionados como el de la ULL hace que me planteé, muy a mi pesar, un futuro lejos de la interpretación.

¿Consideras que tu profesión está suficientemente valorada? ¿Por qué?

No creo que nuestra profesión esté lo suficientemente valorada ni reconocida, la prueba más reciente la tenemos en lo que ha pasado con los alumnos y alumnas del primer curso del Ciclo de Interpretación, dónde la propia Consejería ha dejado patente que ni ellos mismos saben diferenciar entre sus propias formaciones, equiparando la formación de ILSE a la de Mediador Comunicativo.  Lamentablemente, seguimos siendo una profesión joven y aún la sociedad en general e incluso algunas personas de nuestro propio colectivo desconocen nuestra profesión y nuestras funciones. Nos queda una gran lucha y un gran trabajo por delante.

¿Te ha ocurrido alguna anécdota graciosa en el ejercicio de tu profesión?

Jajajaja ¡pues se me ocurren unas cuantas! Pero bueno, por nombrar una,  fui una vez cómo ILSE a una excursión en la que los participantes iban a hacer escalada y rapel, y allí estaba yo, con mis pantalones vaqueros, mi camisa negra y mis AllStar falsos interpretando al monitor cuando dijo: “muy bien… pues así se escala, la intérprete y yo subiremos primero para poder explicarles uno a uno cómo bajar”

¿Peeerdoona? ¡A mí nadie me lo dijo!

Pues eso, no me quedó más remedio que subir la montaña escalando con mi vértigo y mi ropa súper apropiada, mientras me temblaban las piernas, se me resbalaban los tenis y ¡oía las risas de todas las personas sordas desde abajo! y para colmo ¡me tuve que quedar en lo alto de la montaña hasta que subieron y bajaron todos los participantes!

¿Qué tipos de servicios te resultan los más difíciles?

Los jurídicos sin duda. No sólo por el tipo de vocabulario y las limitaciones que encontramos a veces al intentar buscar un equivalente adecuado al lenguaje jurídico en lengua de signos, adaptado al usuario o usuaria que tenemos delante, sino por el grado de importancia y trascendencia que tienen ese tipo de servicios.

¿Qué consejo les darías a las nuevas generaciones de intérpretes?

Que sean buenos y buenas compañeras siempre, que aprendan a trabajar en equipo y sobretodo, que sean conscientes de sus propias limitaciones y que sean autoexigentes… Que no se conformen con hacerlo bien, que tengan la sensación constante de que todo se puede mejorar y lo intenten cada día. Que nunca dejen de aprender.

 

 

Ronda de preguntas cortas:

¿Cuál es tu libro favorito?

Los renglones torcidos de Dios

¿Qué libro estás leyendo actualmente?

Todos mis futuros son contigo, de Marwan.

¿Qué película te ha emocionado más?

Puff. Difícil. Me encanta el cine y he visto muchíiisimas películas ¡no podría escoger una! La última película que vi que me dejó unos días de reflexión fue “Orígenes” ¡se la recomiendo!

¿Cuál es tu comida favorita?

¡La pizza!

¿Qué comida no volverías a comer?

Mmmmm… no me arriesgaría a decir ninguna. ¡Nunca se sabe!

¿Qué lugar del mundo es el último que has visitado?

Pues… mis últimas vacaciones las pasé en la Graciosa con dos buenas amigas, pero estos días estoy preparando la maleta ¡para Berlín!

¿Y el lugar que quieres visitar?

¡Cualquiera! Si tuviera un trabajo y una economía que me lo permitiera ¡estaría todo el día viajando! Pero bueno, creo que las próximas vacaciones me decantaré por Marrakech, Praga o Croacia.

¿Reciclas?

¡Síííí! ¡Por supuesto! Y cuándo no lo hago me siento hasta culpable.

 

Gracias Silvia por tu amabilidad y por estar siempre que te necesitamos. Mucha suerte en tu andadura profesional.